ELENA ODRIOZOLA, una princesa alternativa
Dentro de mi repertorio de ilustradores infantiles hoy le ha tocado a esta autora española. La conocía desde el 2005, allá por la época que descubrí a Rebecca Dautremer, y ya era hora de hacerla un hueco. Porque tiene un estilo que me entusiasma. Un día encontré una resumidísima versión de La Princesa y el Guisante de Andersen, un libro de muy pequeño formato editado por Anaya; la portada sin la típica princesa cursi de los cuentos clásicos me hizo abrir el librito, encontrándome con dibujos muy expresivos: figuras humanas de rotundos volúmenes , con enormes cuellos, caras pálidas de pequeñísimos ojos y coloreados mofletes, con un aspecto casi siniestro. Los detallados y coloridos trajes destacaban en los austeros y apagados fondos.
Y es ese contraste entre grotesco y sutil tan característico de Odriozola el que me llama la atención. Cuando me topo con un libro de esta autora que no conozco, tardo medio segundo en saber que son de ella.
Sus ilustraciones tienen un extraño encanto.
Ya sabéis que no me conformo con cualquier cosa.

Esta ilustradora vasca nacida en 1967 de familia de pintores, estudió artes decorativas y empezó ilustrando libros de texto. Después trabajó ocho años en agencias de publicidad, donde esporádicamente tenía algunos encargos para dibujar. La agencia en la que trabajaba se cerró, y en 1997 decidió dedicarse por entero a la ilustración como un proceso natural: sus hermanas y ella dibujaban desde pequeñitas porque era lo que su padre les inculcaba, así que esto era un paso más.
Me parece muy curioso que una ilustradora infantil afirme que no tiene en cuenta a los niños a la hora de dibujar. Piensa que sería demasiado simple considerar a todos los niños por igual, ¿por qué razón si esto no lo hacemos con los adultos? La autora hace lo que le gusta hacer, lo que siente, lo que le emociona. Lo que te haga pensar: “¿cómo se le ha ocurrido esto?”
Y partiendo de esa premisa, su arte llegará a quien tenga que llegar, más allá de ceñirse al texto y a la técnica en sí.
Por eso sus dibujos destilan personalidad propia…sorprenden, porque porque expresan el sentimiento de la artista, sin estar condicionada por un público objetivo, ni tampoco por los editores ni los escritores de los libros: según Odriozola, no podría hacer algo que está en la cabeza del otro pero no en la suya, sino que ella hace lo que ve, y a su manera, usando la imaginación. Y a quien no le guste, que no mire, en resumidas cuentas.

"Como los bostezos son tan contagiosos, todo el palacio andaba con la boca abierta: el rey bostezaba, la reina bostezaba, los ministros bostezaban...¡hasta el gato y el perro del jardinero bostezaban!"
El texto le marca lo que tiene que dibujar, pero hay que interpretarlo: “Intento transmitir lo que veo en el texto y algo más. Dar mi punto de vista sin limitarme a dibujar literalmente lo que está escrito” En cuanto a la finalidad de su creación, es contundente también:
«Yo no quiero conseguir nada en concreto, lo que busco es divertirme y disfrutar, y por supuesto, hacer algo bonito. Expreso lo que siento con mis dibujos, pero no busco nada más», aclara. «Si yo siento lo que hago y me gusta, es suficiente, por lo menos para mí»
Tiene las ideas claras.
Elena Odriozola empezó coloreando con acuarelas y de un tiempo acá prácticamente las ha dejado de lado para pasarse a las tintas de colores, también algo de lápiz y acrílico. Sin embargo es crítica con su trabajo “Veo dibujos de hace años, incluso algunos de hace cinco años, y me parecen horrorosos. He ido cambiado y supongo que será por eso”
En el 2006 el Ministerio de Cultura concedió a Elena Odriozola el Segundo Premio a las Mejores Ilustraciones de Libros Infantiles y Juveniles por La princesa que bostezaba a todas horas (2005), escrito por Carmen Gil.
Hasta la próxima,
nectarina.
- La historia de Noé. Los Cuatro Azules, 2008.
- Un regalo del cielo. SM, 2007.
- Marte y las princesas voladoras. Fondo de Cultura Económica, 2006.
- El viento de los sauces. Anaya, 2006.
- Cuando sale la luna. Thule ediciones, 2006.
- Bichos raros Ediciones. SM, 2006.
- La bella mandarina. Imaginarium, 2005.
- La princesa que bostezaba a todas horas. OQO, 2005.
- Peter Pan. Edebé, 2005.
- El arca y yo. Anaya, 2004.
- La Sirenita y otros cuentos. Anaya, 2004.
- Poemas para las horas y los minutos. Edelvives, 2003.
- La Princesa y el guisante. Anaya, 2003.
- Margarita. Imaginarium, 2003.





Ya sabes, nunca te acostarás sin aprender un ilustrador más
Un abrazo.
De Elena Odriozola sólo tengo esa pequeña delicia que es, “La bella mandarina”. Me terminaré comprando su Peter Pan, que me parece de lo mejor que la he visto.
Un saludo
Yo no he leído La Bella Mandarina, le echaré un vistazo cuando tenga ocasión. Tal y como dices, el Peter Pan de Edebé es uno de sus grandes trabajos.
Si conoces algún ilustrador similar que merezca la pena, no dudes en decírmelo.
Saludos!
Tenemos un grupo de Plástica y queremos potenciarlo, por lo que estamos comenzandoa a invitar a muchos blogs de plástica para que sea un lugar de encuentro de profesores de Plástica y nuevas tecnologías.
Pueden invitar a quién deseen.
Un saludo
Jesús Hdez.
http://bookofjoe.typepad.com/.shared/image.html?/photos/uncategorized/2008/03/08/jij0ijijpoik.jpg
http://www.anajuan.net
Un saludo
Gracias Felipe por la recomendación, siempre de gran ayuda.
Un abrazo.
Un saludo
Por cierto, yo que soy coleccionista de Peter Panes ¡No conocía la versión de Odriozola!
Me voy a buscarlo.
Un abrazo.
Encantada de tenerte por aquí, con Sonrisas y Silencios yo también he descubierto un blog nuevo muy creativo en cuanto a contenidos e ideas, que seguiré de cerca. Te animo a pasarte también por mi portfolio.
Veo que a todos nos gusta Ana Juan, así que como he dicho anteriormente, le dedicaré una futura entrada.
Saludos!
El Peter Pan de Odriozola esta editado por edebé, 80 páginas y tamaño grandote (22×28 cm). 15 €. Una gozada.
Un saludo