BRIAN BOLLAND
UN BRITÁNICO EN EEUU
JA JA JA JAJA JA JA JA JA JAJAJA JA !!!!!!!!!!!!!!!!!!
Una broma pesada.
JAJA JAJAJA JAJA JAJAJAJA JA JA JA !!!!!!!!!!!
Una broma que mata.
JA JA JAJAJA JA JA JA JA JAJAJAJA !!!!!!!!!!!!!!!!!!
Una broma asesina.
JA JA JAJA JAJAJA JA JA JA JAJAJA JA JA!!!!!!!!!!!!!!!!
Una broma para partirse de risa.
JA JA JA JA JA JAJA!!!!!!!!!!!!!!!!!!
The Killing Joke.
JAJAJA JA JAJAJA JA JAJA JA JA JA JA JA JA JA !!!!!!!!!!!!!!!!!!
Batman y Joker, dos caras de la misma moneda, dos ases de la misma carta.
La pérdida de la cordura.
JA JAJAJAJAJAJA JA !!!!!!!!!!!!!!!!!!
¿Estás listo para la foto? ¡Sonríe!
JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Y la función comienza así:
«Hay dos tipos en un manicomio…»

“La broma Asesina” de Alan Moore y Brian Bolland está basada en la relación entre Batman y su eterno rival, pero no tanto de la forma que habíamos visto hasta ahora, de bueno versus malo, de racional versus irracional, sino que aquí el “bueno” también tiene algo de malo, de loco, de excéntrico, las personalidades de estos opositores se encuentran, charlan, pelean, ríen…aquí encontramos los orígenes de la locura de Joker en una narración propiamente cinematográfica: escenas que se repiten, flash backs, viñetas que enlazan unas con otras…
Pero vamos a empezar por el principio: Bolland había hecho Powerman junto a Dave Gibbons para el mercado nigeriano y Juez Drezz para la industria británica. Sin embargo su primer trabajo importante para Estados Unidos va a ser Camelot 3000: innovador por su temática (una visión futurista del rey Arturo y los caballeros de la Tabla Redonda) y sobre todo por haberse publicado sin pasar el control del órgano de censura americano y usarse un papel de calidad superior al resto de los cómics. Este cómic de 12 números le da la fama internacional.
Confieso que en su momento fui bastante reticente a leer Camelot 3000: la ya muy trillada leyenda artúrica y encima en plan ciencia ficción no me atraía nada!!! Pero esa percepción se evaporó enseguida. Esta historia incluso está aderezada con algún toque de humor y de amor también! y por supuesto está el buen hacer del artista, con ese dibujo detalladísimo. En fin este cómic ahora inencontrable lo guardo como un pequeño tesoro (me lo compré de segunda mano bastante hecho polvo…)
Brian Bolland hace años que se pasó al color digital para ilustrar sus portadas. Cuenta que le animó su amigo Dave Gibbons, aunque confiesa que no había tocado un pc en su vida. Estaba cansado del aerógrafo y las técnicas de pintura que utilizaba, y pensó que un ordenador era lo que necesitaba para controlar totalmente el proceso de color y tinta.
Así que el dibujante según cuenta en una entrevista se pasó 10 meses de frustrante trabajo con el Photoshop hasta que le empezó a salir algo (me alivia saber que no he sido la única!). Ahora utiliza este programa para toda la elaboración de sus ilustraciones: escanea el boceto a lápiz y en Photoshop lo colorea mediante capas y también lo entinta.
Ahora además utiliza una tableta gráfica que le permite dibujar directamente en la pantalla de forma más precisa. A Bolland le encanta la libertad de poder borrar y rehacer cuando quiera, de hacer las figuras mucho más grandes o mucho más pequeñas, en fin, el trabajo es más espontáneo.
Hay que decir que Bolland es extremadamente lento en el desarrollo de sus dibujos, (gran parte debido a su afán de perfeccionismo), por lo que en sus últimos tiempos rechaza dibujar series y se dedica casi exclusivamente a la ilustración de portadas de otros cómics como Wonder Woman, Animal Man, Los Invisibles, Tank Girl, Vamps o el más reciente Batman: Gotham Knights.
Y es que a Bolland no hay que tomársele a risa. Y mucho menos a broma.
nectarina
Enlaces:
http://www.tebeosfera.com/Obra/Tebeo/Zinco/BromaAsesina.htm
Estudio exhaustivo sobre La Broma Asesina
http://www.guiadelcomic.com/comics/batman_la_broma_asesina.htm
otra página dedicada a este cómic, aquí además con algo de información adicional.
http://www.twomorrows.com/comicology/articles/04bolland.html
Larga entrevista a Brian Bolland, no está traducida; ha sido mi fuente a la hora de hablar del proceso creativo digital del autor. Merece la pena aunque sea sólo por admirar los lápices que aparecen en la página.


